El Madrid gana

Como era de esperar, el Elche se plantó cerrado en su campo desde el arranque mientras que el Madrid movía el balón de lado a lado, sin prisa.

Las primeras ocasiones del conjunto blanco llegaron de las botas de Rodrygo con sendos remates desde fuera del área para intentar sorprender.

Su esfuerzo, sumado a las disputas en las que se vio envuelto, le provocó molestias en un muslo y tuvo que ser reemplazado después de un cuarto de hora.

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Y mediada la primera parte llegó el gol del Madrid tras un fallo en la salida del balón de los franjiverdes. Casemiro pasó rápido a Mariano, este se la dejó de espuela a Vinicius y el futbolista estelar de este arranque de temporada, ya dentro del área, la cruzó con la zurda para batir a Kiko Casilla.

Reacción local

Después del gol el Elche dio un paso hacia arriba y por fin empezó a tocar un poco la pelota en el campo contrario. Boyé, que había dado ya el primer susto a Courtois antes del gol madridista, fue el más peligroso y antes del decanso dio continuidad a un ataque robándole la pelota a Alaba. El esférico le llegó a Pastore, que se la cedió de tacón a Lucas y el disparo del delantero se fue fuera.

En la segunda parte se agudizó esa tendencia favorable a los ilicitanos.

La defensa del Real Madrid –este sábado de azul– estaba pasando cada vez más dificultades y entonces llegó la expulsión de Raúl Guti tras una entrada peligrosa entrada a Kros que supuso su segunda amarilla. (La primera, al poco de comenzar el encuentro, fue por un agarrón al mismo rival).

A pesar de quedarse con diez hombres, el equipo de Fran Escribá siguió intentándolo, pero tras una larga combinación, Kros encontró entre líneas a Modric y este asistió a Vinicius para que el brasileño, una vez más, volviera a definir de forma impresionante ante la salida del portero y cuando estaba ya prácticamente sin ángulo.

Vini Jr. –quién le ha visto y quién le ve–, ha sido el factor decisivo de un encuentro en el que, ante la ausencia de Benzema, ha asumido el liderazgo ofensivo.

Pero aún quedaba partido. Casemiro cometió un grave fallo ante la presión de Benedetto. El balón le llegó a Pere Milla, que le ganó el mano a mano a Courtois para poner emoción a los últimos minutos del encuentro. Pero la lucha del Elche no tuvo más premio. 

Por cierto, que el partido acabó con dos jugadores del Real Madrid sangrando: Mariano y Casemiro, tras sendos encontronazos con oponentes.

Con esta victoria, el Madrid se eleva a lo más alto de la clasificación con 24 puntos, igual que la Real Sociedad –y con los mismos partidos jugados; aunque los donostiarras disputarán este domingo su encuentro de la 12ª jornada–.

El Elche por su parte, tras su primera derrota en casa en lo que va de campeonato, se queda con 10 puntos en 15ª posición, pero amenazado por varios perseguidores, incluso desde la zona de descenso.

El Barça no puede con el alavés

El Barça no levanta cabeza. Volvió a pinchar. En casa y ante un claro candidato a descender, un Alavés que se limitó en el primer tiempo a defenderse y que arruinó el debut de Sergi Barjuan en el banquillo. Ya veremos cuántos partidos lo ocupa. Su Barça, de momento, mostró detalles prometedores en el inicio pero acabó perdiendo fuelle en un partido a ratos adusto y con drama: transcurridos cuarenta minutos y después de haber rematado con intención un par de veces, el ‘Kun’ Agüero dejó el partido mareado. El Barça dominó mucho y, en el segundo tiempo, creó ocasiones de sobra para marcar, especialmente un chut al poste de Memphis, autor del 1-0, que no fue suficiente porque en la única ocasión del Alavés Rioja sorprendió a la defensa del Barça tres minutos del gol del neerlandés.

En lo bueno y en lo malo, el Barça se pareció mucho al de Koeman, Es normal: Barjuan no ha tenido tiempo para innovar. Puso en liza un equipo dinámico, que trató de mover el balón más rápido que en los últimos tiempos, pero que poco a poco y sin crear demasiadas ocasiones, se fue transformando en un equipo rutinario y sin veneno, hasta que en el segundo tiempo el talento, sobre todo de Memphis y los dos interiores, hizo que el Barça encerrase el Alavés. Sin embargo, tanto es capaz este Barça de generar ocasiones y marcar como de conceder: sólo tres minutos después de que Memphis arcase el 1-0, empataba Rioja en una desconexión inconcebible de Piqué. Después, el Barça ya funcionó a trompicones, pese a la entrada de todo un Riqui Puig, y Sergi se la jugó con los jóvenes Abde, al que hizo debutar, y Balde, ambos pupilos suyos en el ‘B’. En eso marcó diferencias Sergi.

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Barça-Alavés, en imágenes Manel Montilla / Propias

De entrada, Sergi puso en liza un once que podría considerarse continuista. La alineación podría haberla suscrito Koeman, perfectamente, con Dest Memphis como extremos, abiertos en banda; ‘Kun’ en punta hasta su mareo; Gavi y Nico interiores en un 4-3-3 al uso, intercambiando derecha e izquierda; y Mingueza como lateral derecho. PiquéAlba Busi, intocables en sus puestos.

Un detalle novedoso fue la vocación ofensiva de Eric Garcia, cuyas subidas al ataque con el balón controlado sirvieron a menudo para abrir las líneas de un Alavés que trabajaba para dificultar la rápida circulación de balón que buscaba el Barça. Ese ritmo alto fue una de las claves que claramente intentó imponer Sergi, junto con un mayor protagonismo de los interiores, una relevancia en el juego que se tradujo en un pase de Gavi Jordi Alba que dejó solo al lateral, que sin embargo definió mal.

Memphis, protagonista

Al Alavés le costase mucho trabajo mantener sus muros sin fisuras. Por esas fisuras entró Memphis por la izquierda con cierto peligro, pero la ocasión más clara de la primera fase del partido fue un remate de cabeza a la salida de un córner de Eric Garcia, que, con más protagonismo que nunca en el juego hasta ahora, obligó al meta Sivera a una parada difícil, abajo al poste derecho.

El Alavés esperaba tener alguna opción a la contra, pero el Barça no le dejaba. Y más difíciles se le pusieron las cosas cuando, a los veinte minutos, se lesionó Ximo Navarro. También pidió al rato el cambio, aparentemente, Edgar Méndez. El muy pillín, sin embargo, muy mal no estaría cuando, casi inmediatamente, remató de cabeza una falta desde media distancia que sirvió Duarte. Y después siguió entrando por la banda derecha. Volvía a caer al suelo y a quejarse cada vez que tenía ocasión. El Alavés, tras el buen inicio del Barça, había atemperado las cosas, aunque todavía antes de la media parte Memphis forzó al meta rival con un chut fuerte.